Blogia
Gota a gota...

Vanidad

Vengo de ayer sin nada que quiera. Traígo la bolsa sin peso. Cuando preguntes, que siempre será para mí demasiado pronto, no tendré más que lo efímero, por virtual, de esta huella frágil donde eres estrella y rastro. De ese ayer donde yo no era, porque tú no estabas, no hay más que contar. Cuando la tiranía de lo explícito venga a mezclarse con nuestras vidas, ya no tendré dónde esconderme, ya no seré mago ni sabio, lector ni somnifero, pozo ni sombra. Si acaso, recordarás el hueco que para tu nuca hicieron en tu almohada unas palabras, la herida que tus lágrimas dejaron en mis manos o el olor de un beso de buenas noches sobre tus labios. Si ese fuese tu pasado, si así recordaras tu infancia, mi futuro estaría ya construido.
Pero nada es así. Todo está por construir. Si yo hoy, vanidoso, desapareciese, echarías de menos mi mano un pasajero segundo y el sol que ya te daría durante tu paseo sólo te haría preguntarte por qué no lo viste antes...

0 comentarios